El arte de vivir: Creando una vida con propósito. Un paso a la vez


A lo largo de la vida me he preguntado en qué sería buena, qué fluiría innatamente en mí, así como algo mágico, como cuándo alguien se sienta a componer una hermosa melodía y a través de momentos de inspiración une palabras con notas musicales y las convierte en una hermosa canción, ¿Cómo puedo ser la compositora de mi vida? ¿Cómo componer una hermosa melodía con la historia de mi vida?

La pregunta que más me ha generado angustia desde hace muchos años es ¿Cuál es mi talento?, y con esta llegan otras preguntas ¿Qué disfruto hacer más que nada en el mundo? ¿Qué me permite una verdadera conexión con mi talento? Se me dificulta tener una respuesta clara a ellas, y aunque laboralmente soy organizada y me encanta tener un plan, definir el objetivo que quiero lograr y hacer todo lo posible para qué se cumpla, cuándo cambio el foco hacia mí, esas preguntas siempre me dejan la sensación de simplemente ser una espectadora más en mi vida, de vivir en modo turista, sin metas claras, observando como pasa cada momento.

Sin embargo, un día un ser humano que me enseñaría que el talento se cultiva día a día, que quizás la vida nos dota de algunas cualidades interesantes, que debemos notarlas para fortalecerlas, de lo contrario se quedan dormidas esperando ser vistas, ya que, si no las trabajamos, no las desarrollamos, y es así como estas cualidades se van perdiendo en la inmensidad del día a día, del sin sentido de una vida muy ocupada que realmente no nos aporta.

Y así llega otra pregunta interesante, ¿Qué es el sentido?, ¿De dónde y cómo aprendimos que la vida tenía sentido?, y más importante aún, cómo darle sentido a la existencia sin perdernos en el camino, o ignorando que el camino que seguimos es demarcado por otros.

Me pregunto si nuestros padres sabían qué sentido tenía la vida para ellos, o quizás tampoco lo tenían tan claro, y aun así hicieron su mejor esfuerzo para enseñarnos a encontrarlo, ¿Por qué se me dificultará?, ¿Será que a muchas personas les pasa lo mismo?

En ocasiones me sorprendo observando en silencio como las personas se mueven a mi alrededor, a veces perdidos en las pantallas de sus celulares, o inmersos en la música que escuchan con sus audífonos y me pregunto, ¿Estas personas conocerán sus talentos y viven con un sentido claro? O, por el contrario, será que estamos perdidos, viviendo días sin vivir, repitiendo momentos y dejando que solo pase la vida, sin encontrar eso que hace que tenga sentido.

¿Cómo se encuentra el sentido de la vida? ¿Cómo identificar los talentos?

Son preguntas que los libros tienen mucho para decir y la práctica mucho para debatir, ¿Por qué es tan difícil para algunos y tan obvio para otros?, ¿Dónde está el secreto?, para mi sorpresa, como ha sido todo en este proceso de autoconocimiento, no existe una receta mágica qué seguir para encontrar un resultado lógico, comienza con un proceso de observación constante.

Fue así como en un momento, viendo a alguien conectar con su esencia, con su talento, verlo feliz haciendo música, teniendo claro que eso lo inspira, que pierde la noción del tiempo y que disfruta inmensamente su hacer. Me inspiró para preguntarme y recordar esos momentos en los que me sentía igual. 

En mi proceso de desarrollo personal, había regresado a la lectura, más no con la constancia suficiente, decidí entonces en silencio comprometerme conmigo y la retomé con entrega, en primer lugar porque la disfruto y en segundo lugar porque siempre pensé que para escribir bien, es importante leer a otros.

Entre los libros que leí me enfoqué en temas de autoconocimiento, liderazgo y personalidad hasta que encontré un libro que tenía en mi biblioteca hacía mucho tiempo y que no había tomado muy en serio: “Hábitos Atómicos de James Clear” este libro me recordó que se aprende haciendo y retomé mi tan amado hábito de escribir. Nuevamente, estaba mi pareja para impulsarme y decirme, “escribe solo para ti, pero escribe”, fue un impulsor maravilloso, este hombre llegó a mi vida para enseñarme a verme con ojos de posibilidad.

Un tiempo después este sueño empieza a dar forma y mis pensamientos, un día secretos, decido ponerlos al servicio de quién pueda identificarse con mis reflexiones, pasos, y aprendizajes, reconociendo mi vulnerabilidad, que rodeada de las personas correctas se hace más fácil de mirar y aceptar, para conectar con mi esencia y, porque no, con mis talentos un paso a la vez.

Sandra Jurado - @unpasoalavez.sj


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